Bicentenario

Especial Bicentenario. Dos siglos en imágenes

El desarrollo de la identidad nacional y los modelos de país que aspiramos a ser en distintos momentos históricos se reflejan en estas obras seleccionadas por un experto

1818

Retrato del general José de San Martín, José Gil de Castro

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«Nada prefirió más que la libertad de su patria», se lee en el retrato de San Martín que el propio general envió a Mendoza y San Juan. Con la revolución y la guerra de la Independencia, el término «patria» remite a la identidad de la lucha por la libertad americana. La patria demanda y legitima las acciones que el ciudadano realiza con abnegación, virtud y heroísmo. Pintado en Chile por el mulato peruano José Gil de Castro, alude al ideal americanista que es, a la vez, territorio y causa.

1841

La familia del gaucho, Carlos Morel

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La familia del gaucho, Carlos Morel, 1841. Foto: Gentileza MNBA

Esta familia de campesinos expresa el ideal del republicanismo agrarista, acorde con el proceso de restauración del orden rural que sostuvo Juan Manuel de Rosas. Una sociedad que debía encauzarse, ajena ya a las pasiones que había desencadenado la revolución. La imagen del patriarca rural es asociada con Rosas, quien dejó el «arado» para restaurar la ley. Esta litografía de Morel es programática del sentimiento americano, un nativismo intuitivo cuya figura política es el caudillo.

1861

Un alto en el campo, Prilidiano Pueyrredón

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Un alto en el campo, Prilidiano Pueyrredón, 1861. Foto: Gentileza MNBA

La paz en el rancho, el título de su tiempo, alude al fin de la militarización de la campaña rural. La Tribuna, en 1861, afirmó: «Cada personaje, niños, viejos, mujeres, todos, sin monotonía ni esfuerzo, están marcados por el doble sello de la semejanza de la familia y de la raza [.] los antiguos usos y costumbres de nuestra campaña desaparecen de día en día». La sociedad rural como reservorio de la identidad amenazada por la inmigración y la modernización. El deseo de una nación homogénea.

1871

Llegada del ferrocarril a Córdoba, Luis Gonzaga Cony

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Llegada del ferrocarril a Córdoba, Luis Gonzaga Cony, 1871. Foto: Gentileza Museo Superior de Bellas Artes Evita

En 1871, en la Exposición Nacional de Córdoba, el portugués Gonzaga Cony presentó esta tela celebratoria de la llegada del ferrocarril en mayo de 1870. Una pintura alegórica del impulso modernizador del liberalismo. El progreso se presenta como la herramienta transformadora, más en la Córdoba heredera de la tradición católica, que alejará definitivamente la «barbarie». El desarrollo debe acompañarse con la cultura de tradición clásica para que no se reduzca sólo al progreso mercantil.

1879

La ocupación militar del Río Negro, Juan Manuel Blanes

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La ocupación militar del Río Negro, Juan Manuel Blanes, 1879. Foto: Gentileza Museo Histórico Nacional

La Conquista del Desierto aseguró las fronteras interiores e incorporó extensiones de tierras fértiles mediante el exterminio de pueblos originarios, representados en uno de los márgenes de la tela, sujetos a la evangelización forzosa. Roca llegó al Río Negro el 25 de mayo de 1879, estrategia que establece la idea de otro mayo, el del nacimiento del Estado-nación. El orden liberal conservador encuentra en esta pintura la proyección de su deriva: el ejército como garante de un modelo económico.

 

1927

La canción del pueblo, Emilio Pettoruti

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La canción del pueblo, Emilio Pettoruti, 1927. Foto: Gentileza Malba

Esta obra moderna muestra madurez pictórica para interpelar el cubismo en clave local. Con múltiples perspectivas, aborda un asunto urbano. El bandoneón simboliza el tango, la canción del pueblo. Una palabra que adquiere en los años veinte, bajo el gobierno radical, otras resonancias: las del ascenso de la democracia de masas. El artista se aproxima a un camino que no recorre: el proyecto posible para lo moderno es lo popular.

1935

Chacareros, Antonio Berni

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Chacareros, Antonio Berni, 1935. Foto: Gentileza Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori

Entre las grandes pinturas de los años treinta realizadas por Berni, Chacareros aborda los conflictos agrarios del sur de la provincia de Santa Fe, la pampa gringa. En esta asamblea de pueblo rural se encuentran representados los campesinos, arrendatarios, maquinistas rurales y corredores de granos. Se destaca una figura ecuestre: el gaucho de las colonias judías. Así, Berni plantea la lucha por una sociedad igualitaria, la reforma agraria y la reivindicación de las nacionalidades oprimidas.

1942

El drama, Raquel Forner

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El drama, Raquel Forner, 1942. Foto: Gentileza MNBA

El drama representa el dolor ante la guerra. La posición humanista de Forner es expresada desde la tradición simbólica, con figuras insertas en un paisaje de desolación y violencia, de fusilamientos y cuerpos descarnados. Cuatro figuras femeninas enmarcan la representación. La mujer debe asumir el compromiso de la denuncia de los crímenes, de enfrentar la violencia desatada por el nazi-fascismo. La liberación es simbolizada con los paracaidistas y con el arte, refugio último de la civilización.

1945

Elevadores a pleno sol, Benito Quinquela Martín

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Elevadores a pleno sol, Benito Quinquela Martín, 1945. Foto: Gentileza MNBA

Entre los artistas que apoyaron el peronismo sobresale Benito Quinquela Martín, quien logró un estilo artístico propio con una pincelada cargada de materia y una identificación plena de su obra con un barrio, La Boca, y con los trabajadores del puerto y los astilleros. Elevadores a pleno sol, una pintura de gran formato datada en 1945, tiene una doble lectura: es la labor dura de los changadores en un país productivo, pero también el símbolo del nuevo mediodía para los derechos de la clase obrera. Es una obra que celebra el peronismo.

1961

Juanito Laguna lleva la comida a su padre peón metalúrgico, Antonio Berni

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Juanito Laguna lleva la comida a su padre peón metalúrgico, Antonio Berni, 1961. Foto: Gentileza Mamba

Un niño que apenas podemos distinguir, una pequeña silueta en primer plano, lleva el almuerzo a su padre, peón metalúrgico. Un collage de chapas representa la fábrica y, en un costado, el erotismo de la publicidad en la sociedad de consumo. El desarrollismo, proyecto de un país industrial, y el peronismo de la clase trabajadora -el obrero metalúrgico- encuentran una poderosa síntesis visual en esta obra de la serie narrativaJuanito Laguna, migrante del interior a la ciudad.

1963

Introducción a la esperanza, Luis Felipe Noé

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Introducción a la esperanza, Luis Felipe Noé, 1963. Foto: Gentileza MNBA

Esta pintura es un manifiesto estético-político. Noé era crítico de los aspectos ideológicos del peronismo pero estaba fascinado con los rituales de masas, con los sentimientos populares. El artista expresa la posibilidad de ascensión desde la materia hacia una instancia de liberación. Obra realizada con el peronismo proscripto, en un año electoral como 1963, es de una solución plástica radical: suma bastidores como pancartas que indican la situación del pueblo con sus líderes y la democracia.

1983

El siluetazo, acción colectiva

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Siluetas y canas. El Siluetazo, Eduardo Gil, 21/22 de setiembre de 1983. Foto: Gentileza Eduardo Gil

En la tercera Marcha de la Resistencia de las Madres de Plaza de Mayo, la propuesta de un grupo de artistas -Rodolfo Aguerreberry, Julio Flores y Guillermo Kexel- fue llevada a cabo por los manifestantes: miles de siluetas fueron delineadas con sus cuerpos en los muros de los edificios que rodean la Plaza de Mayo, para representar los cuerpos ausentes de los detenidos-desaparecidos. Las siluetas simbolizaron la consigna «Aparición con vida» y la demanda de juicio y castigo a los genocidas en la transición a la democracia.

1996

Carnaval criollo, Marcos López

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Carnaval criollo, Marcos López, 1996. Foto: Gentileza Marcos López

Los años 90 encuentran en las fotografías de Marcos López, de la serie Pop latino, una de sus parodias más certeras: la escalada de la sociedad de consumo con la paridad peso-dólar, la alineación política con Estados Unidos, el neoliberalismo salvaje, la economía de servicios. En Carnaval criollo, alusión a la política local, la «trabajadora doméstica» sostiene la máscara que replica el aviso del vuelo «sin escalas» a Nueva York en la avenida que conmemora el día de nuestra independencia.

2003

Erinia II, Marcia Schvartz

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Erinia II, Marcia Schvartz, 2003. Foto: Gentileza Marcia Schvartz

Las erinias, en la mitología clásica, personifican la venganza. Eran figuras femeninas que perseguían a los que habían cometido crímenes. Pocas pinturas tienen la intensidad, en el arte posterior a la crisis del 2000, de esta obra de Marcia Schvartz: una representación de las fuerzas primitivas que en la acción de imponer justicia, con tenacidad, logran también la purificación. Sólo invocando a las fuerzas implacables del pasado, compañeras del bárbaro furor, podía lograrse una sociedad nueva.

 

El autor es historiador de arte, investigador y docente. Realizó los guiones de las salas permanentes de varios museos; entre ellos el del MNBA, donde fue curador en jefe

 

 

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1914212-arte-dos-siglos-en-imagenes

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